Así surge del ultimo relevamiento llevado a cabo por la asociación. El 95% de la oferta se encuentra en 6 barrios de la ciudad de Buenos Aires. Más del 60% de los departamentos temporarios se concentran en Palermo y Recoleta.
Es sabido que los fundamentos y el proyecto de ley presentado en la legislatura, ha sido impulsado por el sector hotelero. ¿Es razonable que un sector proponga e impulse una regulación sobre otro sector, sobre la base de arguentos falaces?. Ofrecemos a continuación algunos comentarios.
No debería ser objeto de habilitación el alquiler temporario de una vivienda, ya que, a tales efectos, no hay diferencia entre el alquiler temporario y el alquiler tradicional. ¿Por qué una vivienda tiene que estar regulada y las otras no, si en todas ellas van a vivir personas -argentinas o extranjeras- con los mismos derechos y las mismas obligaciones? La única diferencia sustancial entre un alquiler tradicional y uno temporario es el plazo. ¿Por qué esa sola distinción puede traer aparejada semejante diferencia en el tratamiento legal que se le da a uno y a otro negocio? Habiendo normas que protegen suficientemente al turista/consumidor, a los vecinos y al Fisco, ¿por qué regular en forma diferenciada y tanto más gravosa a una actividad perfectamente válida, expresamente reconocida por la ley, que genera y promueve el empleo, una saludable competencia y amplía la oferta y variedad de viviendas que se ponen a disposición de quienes las necesitan?
Se ha planteado, a partir del fallo Consorcio de Propietarios Callao 626 c/ Palacio, Cora que restringe el alquiler de esa unidad con fines turísticos, un interesante debate.
Quienes trabajamos en el mercado de los alquileres temporarios atendemos algunas situaciones extraordinarias que requieren especial atención. Reubicaciones y cancelaciones
¿Cómo se trabaja actualmente en el mercado de los alquileres temporarios? La mayoría de las rentas temporarias en la ciudad, intermediadas por agencias con amplio conocimiento del mercado, siguen una serie de procedimientos que describimos a continuación.
Varios propietarios decidieron aplicar rebajas de precios de
hasta un 20%, dando fin así a un ciclo de suba de precios que se había
iniciado hacia el 2002.